¿Esto reemplaza nuestro proceso de aprobación de inversiones?
No. La evaluación prepara y ordena la revisión, y deja registrada una recomendación fundamentada. La autorización sigue siendo una decisión del órgano de gobernanza de la organización, conforme a sus propias facultades y reglas.
¿Sirve si ya tenemos un proceso de fases y puertas?
Es el mejor escenario. Cuando el proceso existe pero cada revisor aplica su criterio, lo que falta no es el proceso sino un instrumento común para juzgar la definición. La evaluación se adapta a la nomenclatura de etapas que ustedes ya usan.
¿Cuánto demora una revisión?
Una evaluación de una puerta, incluyendo la revisión documental previa y la sesión con el equipo, toma entre dos y cuatro semanas según el tamaño del proyecto y la disponibilidad de la documentación. Las revisiones siguientes del mismo proyecto son considerablemente más rápidas porque se parte del expediente anterior.
¿Qué documentación necesitan de nosotros?
La que el proyecto ya generó para la puerta: planos de disposición, diagramas de proceso, estudios de sitio, estado de permisos, estimación de costos con su clase declarada, programa y plan de ejecución. La revisión evalúa lo que existe; no exige producir documentación adicional.
¿Un índice bajo garantiza que el proyecto saldrá bien?
No, y conviene decirlo con claridad. Un mejor grado de definición reduce la probabilidad de sobrecosto y atraso, pero no la elimina. El indicador describe el estado de la definición al momento de la revisión; no predice costo ni plazo. Para eso corresponde el análisis cuantitativo de riesgos.
¿Se puede aplicar a un proyecto ya autorizado?
Sí, y en algunos casos es revelador. Evaluar retrospectivamente la definición con que se autorizó un proyecto que hoy presenta desviaciones suele mostrar dónde estuvo el origen, y sirve para ajustar el criterio de las siguientes autorizaciones.